El 1º de enero de 1863, entró en vigencia el segundo decreto que formaba parte de la Proclamación de Emancipación y que especificaba los estados en los que ésta se aplicaba. El primer decreto, dictado por el Presidente Abraham Lincoln el 22 de septiembre de 1862, había declarado la libertad de todos los esclavos en los Estados Confederados de América no controlados por la Unión antes del 1º de enero.

Inicialmente, la Proclamación sólo se aplicaba a los esclavos que habían escapado al territorio de la Unión. Sin embargo, como las fuerzas de la Unión fueron tomando paulatinamente el control de la Confederación, se concedió libertad a todos los esclavos existentes. Para el año 1865, alrededor de cuatro millones de esclavos habían sido liberados.