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El proceso de naturalización

La entrevista

La ley exige que todo candidato para la ciudadanía se someta a una entrevista con un funcionario de inmigración. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (U.S. Citzenship and Immigration Services o CIS, por sus siglas en inglés) programará su entrevista. En la entrevista, usted jura decir la verdad y verificar su identidad mediante la presentación de su tarjeta de residencia, su pasaporte y las visas o permisos de reingreso de sus viajes.

La prueba

Todos los candidatos para obtener la ciudadanía estadounidense deben someterse a una prueba estandarizada que evalúa los conocimientos en cuanto a la historia, el gobierno, la geografía y la educación cívica de los Estados Unidos, y también la competencia en cuanto a la capacidad de hablar, leer y escribir en inglés. El objetivo de esta prueba es promover el patriotismo y ayudar al futuro ciudadano a desarrollar una identidad como estadounidense. El proceso de estudiar para el examen también aumenta la concientización del candidato en cuanto a sus derechos y responsabilidades en su nueva patria. Algunas escuelas públicas, colegios comunitarios, iglesias y organizaciones no lucrativas ofrecen clases gratuitas o de bajo costo en “inglés como segundo idioma” (English as a Second Language o ESL, por sus siglas en inglés) y la preparación para la prueba de ciudadanía.
En el transcurso de la última década, el examen de naturalización fue objeto de indagaciones y críticas. El gobierno comenzó a rediseñarlo en el año 2000 y determinó un sistema de puntuación más justo. En 2007, el CIS puso a prueba el nuevo examen en 10 ciudades. Desde entonces, los funcionarios continuaron mejorando el examen, que se ofrecerá a todos los candidatos luego del 1º de octubre de 2008.
El requisito del examen es un poco menos exigente para los adultos mayores que han vivido en los Estados Unidos durante un periodo de tiempo determinado. Si vivieron como residentes permanentes durante al menos 15 años y son mayores de 55 años, o si vivieron como residentes permanentes durante al menos 20 años y son mayores de 50 años, podría permitírseles tomar el examen en su idioma nativo. Asimismo, a los candidatos de 65 años o más, podría permitírseles tomar una prueba más sencilla de educación cívica, y en el caso de personas con determinadas discapacidades se puede eximir por completo la obligación de rendir el examen.
La prueba, que antiguamente consistía en un examen por escrito que los candidatos debían tomar en un sitio de prueba, actualmente se toma de manera oral en una oficina de inmigración. Un funcionario de inmigración le lee las preguntas al candidato, quien responde oralmente. En general, al finalizar esta entrevista y la sesión del examen, se les informa a los candidatos si se les otorgará la ciudadanía. En algunas ciudades, se convoca al candidato a asistir a una ceremonia de ciudadanía el mismo día.

Educación cívica

En la prueba de educación cívica, debe responder correctamente a seis de 10 preguntas de opción múltiple. Las preguntas se extraen de una lista de preguntas de educación cívica que abarca:

  • La Constitución estadounidense
  • La estructura de gobierno y el rol de cada poder
  • Los nombres y puestos de algunos líderes gubernamentales actuales
  • Los nombres de algunos estados, ríos y monumentos nacionales importantes
  • El simbolismo e historia de la bandera estadounidense
  • Los feriados nacionales
  • Las obligaciones de los ciudadanos
  • La historia estadounidense desde el periodo colonial hasta la actualidad

Prueba de lectura

Tiene tres oportunidades de leer en voz alta un material específico. Para preparar esta parte del examen, puede estudiar esta lista de vocabulario que brinda el gobierno.

Prueba de escritura

Tiene tres oportunidades de escribir una oración que un funcionario de inmigración le leerá en voz alta. Puede estudiar el vocabulario de escritura, que contiene una lista de las palabras más comunes que se utilizan en la oración dictada.

La ceremonia

Una vez que se aprobó su ciudadanía, se lo convoca a una ceremonia para que acepte formalmente su nueva ciudadanía. La ceremonia la presidirá un funcionario federal, como un juez o un funcionario de inmigración. El programa de cada ceremonia puede variar. En general, el funcionario habla sobre la importancia de convertirse en ciudadano y las contribuciones que usted puede realizar como participante activo en la democracia. Luego, se anuncia el nombre de cada uno de los nuevos ciudadanos. Por último, se le solicita que entregue su tarjeta de residencia y se le entrega un documento que lo identifica como ciudadano estadounidense.