Acuerdos de no competencia laboral para cargos no gerenciales

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En los últimos años, los acuerdos de no competencia se han vuelto cada vez más frecuentes. El atractivo para los empleadores es evidente: con estos acuerdos, cuando una empresa pierde a un empleado valioso, no pierde, a su vez, ventaja competitiva. No obstante, este tipo de acuerdos se han utilizado en tantos casos, que han limitado el ascenso de incluso los empleados de más bajo nivel, y provocado un descenso de los salarios, creado un crisis laboral y generado una reacción negativa.

El acuerdo de no competencia tiene una función importante: prohíbe a un empleado competir con su empleador con un emprendimiento propio o trabajando para un competidor directo, ya sea durante el desempeño de sus funciones en la empresa o durante un período de tiempo determinado después de haber dejado el puesto. Normalmente, estos acuerdos se utilizan para empleados calificados (quienes, al retirarse de la empresa, generarían una situación adversa para el empleador) o con acceso a información especial (por ejemplo, listas de clientes, métodos del negocio o planes de productos nuevos).

Sin embargo, las empresas han comenzado a utilizar los acuerdos de no competencia en más circunstancias de una forma que puede perjudicar a los trabajadores e impedir una competencia saludable. Por ejemplo, varios restaurantes de comida rápida populares, como McDonald’s, Arby’s, Panera Bread y Applebee’s, añadieron cláusulas de “no captación de empleados” (no-poach) en sus contratos estándar de empleo. Estas cláusulas prohibían a los empleados aceptar un trabajo en otra franquicia de la misma cadena. Es decir, los trabajadores no podían buscar un salario más alto o un puesto mejor en otros locales. Un grupo de fiscales generales de 11 estados y el Distrito de Columbia evaluaron esta práctica, y observaron que era común en la industria de la comida rápida (hasta el 80 % de las cadenas exigían a los empleados de bajo nivel que firmaran estos acuerdos) y que representaba una violación al derecho de la competencia. Gracias a la investigación, los restaurantes se vieron obligados a dejar de incluir esta cláusula.

De manera similar, WeWork, una empresa que alquila espacios de trabajo compartidos para emprendimientos nuevos, exigía incluso a los custodios firmar acuerdos que les impedían aceptar un empleo con cualquiera de sus competidores durante un período de 12 meses. Tras una investigación llevada a cabo por los fiscales generales de Nueva York e Illinois, la empresa acordó excluir estos acuerdos para los empleados de bajo nivel, y limitar su alcance a los gerentes y trabajadores calificados.

Si bien es probable que los empleadores sigan intentando obligar a sus empleados a firmar acuerdos de no competencia, el interés cada vez mayor en mantener la solidez de la economía y fomentar la competencia quizás favorezca las negociaciones de los trabajadores.

Kathleen Davies es redactora de GetLegal.com. Se graduó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan, y ha ejercido el derecho e impartido cursos de redacción jurídica e incidencia política.