Agravios tóxicos y la TVA

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Hace una década, Roane County, Tennessee, sufrió el peor derrame de ceniza de carbón de la historia americana. Una barrerá se colapsó en la planta fósil de la Tennessee Valley Authority (“TVA”) en Kingston, Tennessee, derramando más de 5 millones de yardas cúbicas de cenizas de carbón (el resido que queda tras el uso del carbón para producir electricidad) en dos ríos cercanos y más de 300 acres de tierra adyacente. El incidente provocó un debate y arrojó cuestiones sobre cómo se maneja la ceniza de carbón. La TVA gastó millones de dólares en limpieza y descontaminación, estudiando los efectos en el medioambiente y estableciendo nuevos parques y zonas para la vida salvaje. Los efectos todavía perduran, especialmente entre los trabajadores que tuvieron que ayudar en la limpieza. La TVA contrató a Jacobs Engineering para limpiar el lugar, sin embargo, los trabajadores alegan que Jacobs Engineering no les ofreció una formación adecuada o protección para manipular material que incluía arsénico, mercurio y plomo. Un grupo de trabajadores ha hecho una demanda en el juzgado del distrito federal de Tennessee.

Un agravio tóxico es una lesión personal resultado de la exposición a sustancias tóxicas como asbesto, policlorobifenilos (componentes químicos que se usan en el equipamiento eléctrico), o incluso medicamentos sin receta. Puedes quedar expuesto a sustancias tóxicas en tu lugar de trabajo, zona e incluso por los productos de consumo que usas. Aunque algunas de estas sustancias no son dañinas en pequeñas dosis, cantidades más grandes pueden causar enfermedad o la muerte. Si has sido perjudicado por la exposición a un químico, puedes tener derecho a una compensación financiera por cualquier lesión o pérdida (por ejemplo, costes médicos y pérdida de salario). Puedes reclamar al productor de los químicos o a cualquier entidad que te haya expuesto a ese químico en tu lugar de trabajo, escuela o zona. Lamentablemente, estas reclamaciones pueden ser difíciles de probar porque dependen de datos científicos y testimonios de expertos. Las opiniones sobre lo que es seguro y lo que no, pueden cambiar con el tiempo. Y hay otra complicación más: puede llevar años hasta que se sientan o noten los efectos de la exposición a una sustancia tóxica. Puedes caer enfermo mucho después del contacto con la sustancia… y mucho después de que cualquier prueba de dicho contrato haya desaparecido.

En el caso del vertido de ceniza de carbón de Kingston, un juzgado federal estableció que Jacobs Engineering no mantuvo seguros a sus empleados. Treinta de esos empleados han muerto y otros 250 están enfermos o muriendo. Desde que el juicio se ha bifurcado entre responsabilidad y daños, los empleados ahora pueden reclamar daños por sus lesiones, incluyendo pruebas médicas para los empleados que todavía no han caído enfermos. Este resultado sugiere que los agravios tóxicos pueden tener una amplia variedad de implicaciones, no solo para los fabricantes de sustancias tóxicas, sino también para las empresas y trabajadores que trabajan con ellos.