Derechos parentales para parejas del mismo sexo

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En junio de 2015, el Tribunal Supremo (Supreme Court) estimó que las parejas del mismo sexo tienen derecho a casarse. De esta forma se dispuso que los estados no podían definir al matrimonio de una forma que excluyera a las parejas del mismo sexo, pero no se especificó cómo garantizar algunos de los derechos del matrimonio que las parejas heterosexuales dan por hecho. Por ejemplo, las parejas del mismo sexo es probable que deban tomar medidas adicionales para establecer que ambos integrantes de la pareja tienen derechos parentales.

La ley estadounidense tradicionalmente ha presumido que, cuando un hombre y una mujer se casan, cualquier niño que nazca como resultado de esta unión pertenece a ambos integrantes del matrimonio. A menos que se tomen medidas para refutar esa presunción, ambos padres gozan de los derechos legales relativos a la paternidad. No obstante, a los cónyuges del mismo sexo, no se los trata automáticamente como padres de sus hijos y, por ende, con derechos y obligaciones equivalentes. El Tribunal Supremo ha dispuesto que un estado debe incluir a ambos cónyuges del mismo sexo en el certificado de nacimiento de un niño, si el estado en el que viven ya incluye a padres no biológicos en los certificados de nacimiento (por ejemplo, el padre de un niño concebido mediante donación de esperma). Sin embargo, en algunos estados, esta medida no garantiza que ambos cónyuges sean reconocidos como padres ante la ley. Quienes están a favor de la igualdad proponen que las parejas del mismo sexo recurran a la adopción, o a otro tipo de declaración judicial formal, para establecer y proteger sus derechos en caso de que se muden (o incluso viajen) de un estado que reconoce su situación como padres a otro que no lo haga.

Muchas parejas del mismo sexo han optado por la adopción de segundo padre para garantizar sus derechos. La adopción de segundo padre, en general, se refiere a la situación en la que un padre que vive con el padre legal de un niño, pero con el que no está casado, adopta a ese niño. En este acuerdo, el padre legal no renuncia a ninguno de sus derechos. El proceso de adopción de segundo padre varía según el estado, pero puede parecerse bastante a cualquier otro proceso de adopción en términos de exhaustividad y complejidad. Algunos padres han tenido que someterse a pruebas físicas, médicas, toma de huellas dactilares, verificación de antecedentes y visitas de un trabajador social. Dado que la adopción puede ser un proceso largo, es posible que las parejas tengan que esperar meses antes de la resolución del caso. Por otra parte, la adopción de segundo padre sienta las bases para los acuerdos de custodia, en caso de que el matrimonio no funcione. La adopción garantiza que los padres no biológicos también tengan este derecho.

En más de 20 estados y en el Distrito de Columbia, existe alguna forma de adopción de segundo padre, pero algunos estados prohíben taxativamente esta figura. En aquellos lugares donde la adopción de segundo padre no está permitida, las parejas del mismo sexo pueden acceder a otros tipos de acuerdos, como acuerdos de copaternidad o de custodia. Si bien estos acuerdos requieren que las parejas piensen en el final de su relación, pueden brindar cierta igualdad y estabilidad a aquellas familias que, de otra forma, se encontrarían desprotegidas por la ley. Además, aunque la ley ofrece una protección cada vez mayor para las parejas del mismo sexo y sus familias, muchas de las leyes en esta materia son relativamente nuevas, y la protección que brindan es solo parcial. Las adopciones u otros tipos de acuerdos contractuales de larga data pueden ofrecer una medida de seguridad adicional.

Kathleen Davies es redactora de GetLegal.com. Se graduó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan, y ha ejercido el derecho e impartido cursos de redacción jurídica e incidencia política.