Documento de voluntades anticipadas (“testamento vital”) y poderes de representación para decisiones médicas

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Por Kathleen Davies

Dicen que lo único seguro son la muerte y los impuestos, aun así no solemos hacer planes al respecto. Podemos prepararnos para los impuestos mediante un minucioso registro contable y asignación de las finanzas y, con un poco de previsión, también podemos planificar la atención que queremos recibir al final de nuestra vida.

Si tiene una enfermedad con riesgo de muerte o se lesiona en un accidente, es posible que no pueda tomar decisiones críticas por sí mismo, como el tipo de intervención médica que quiere recibir y cuándo quiere que cesen la atención. Un documento de voluntades anticipadas, conocido como un testamento vital, puede explicar sus deseos y ayudar a los médicos y a sus seres queridos a la hora de tomar decisiones sobre la atención que recibirá.

A diferencia de un testamento convencional, en un testamento vital no se toman decisiones respecto de sus propiedades. Un testamento vital explica cómo quiere que lo traten si ya no puede expresar sus deseos. En un testamento vital se puede especificar si quiere que lo reanimen si su corazón ha dejado de latir, que le coloquen un respirador artificial si ya no puede respirar por su cuenta, que lo intuben si ya no puede alimentarse sin ayuda, y cuándo quiere que cese la atención. En su testamento vital también puede especificar los tipos de tratamientos paliativos para el dolor que quiere recibir, y cuándo quiere pasar del tipo de atención médica que prolonga su vida a una atención que mantiene su calidad de vida. También puede designar a alguien de confianza como su “apoderado para decisiones médicas” o “representante legal” para que tome decisiones relativas a la atención médica en su nombre y se asegure de que se cumplan sus deseos.

Para explicar adecuadamente sus deseos en relación con el tratamiento médico hacia el final de su vida, necesita dos documentos legales: un “testamento vital”, también conocido como documento de voluntades anticipadas, que le indica a su médico qué tipo de atención quiere recibir si queda incapacitado, y “un poder de representación para atención médica” (o apoderado para decisiones médicas), mediante el que designa a una persona para que tome las decisiones de atención médica en su nombre, si usted ya no puede hacerlo. (En muchos casos, el testamento vital y el documento de voluntades anticipadas pueden combinarse en un solo documento). Su apoderado para decisiones médicas puede asegurarse de que los profesionales médicos cumplan con los términos de su testamento vital y tomar decisiones que no se hayan anticipado en el testamento vital, así que elija a un apoderado que lo conozca bien y en cuyo criterio pueda confiar. Puede cambiar los términos de su testamento vital o la identidad de su apoderado para decisiones médicas en cualquier momento, de modo que no estará limitado por las decisiones que tome ahora. Sin embargo, planificar por adelantado puede evitar confusiones y ansiedad en un momento difícil.