La determinación de un distrito: el fraude electoral (gerrymandering) y el poder político

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Quedando poco más de dos meses para las elecciones de mitad de mandato que tendrán lugar en noviembre, tres jueces federales del Tribunal de Apelaciones del Cuarto Distrito (Court of Appeals for the Fourth Circuit) resolvió que el mapa de Carolina del Norte de distritos congresales se había trazado para ofrecer una ventaja intencionada e inadmisible a los republicanos. Desde 2016,  se había sometido al mapa a análisis y críticas en una serie de procesos judiciales. Los republicanos volvieron a trazar los límites de los distritos congresales tras un censo en 2010, y el nuevo mapa dio origen a dos distritos con un número desproporcionado de votantes negros. Cuando un tribunal federal consideró que el mapa representaba una violación de la Cláusula sobre Protección Igualitaria (Equal Protection Clause) sobre la base de discriminación racial, los republicanos de Carolina del Norte respondieron que los distritos no se habían dividido por raza sino por partido político. Es decir, querían limitar a los votantes demócratas a dos distritos. El tribunal de jueces federales que oyó la posterior apelación, aceptó el razonamiento de los republicanos. Es decir, que su intención era perjudicar a los demócratas y no a los afroamericanos. Sin embargo, el tribunal falló que la nueva división de los distritos seguía violando la Cláusula sobre Protección Igualitaria, dado que los demandantes habían mostrado intención discriminatoria y tenido efectos discriminatorios, los elementos necesarios de una alegación de gerrymandering por parte de un partido de conformidad con la Cláusula sobre Protección Igualitaria. El tribunal acordó que los distritos se habían trazado con la intención inadmisible de dar ventaja a un partido a expensas de otros, y que la nueva división había tenido un efecto discriminatorio intencionado.

Puede que Carolina del Norte se encuentre ahora ante un dilema a mitad de mandato, pero los intentos de trazar los mapas de votantes para conseguir ventaja política no son una práctica nueva. El nombre de la práctica, conocida como gerrymandering, deriva de un gobernador del siglo XIX, Elbridge Gerry, que presidió la redivisión de los distritos del Commonwealth, que socavó el poder federalista y dio el control de la legislatura al Partido Demócrata-Republicano. Como se creía que uno de los nuevos distritos aprobados por Gerry tenía forma de salamandra, la práctica de volver a dividir los distritos para obtener ventaja política se hizo conocida como gerrymandering.

Si bien la práctica de gerrymandering se remonta a principios del siglo XIX, en los últimos tiempos, ha llamado la atención de los votantes y suscitado la crítica de los tribunales. El Tribunal Supremo de Pensilvania (Pennsylvania Supreme Court) volvió a trazar recientemente el mapa del distrito congresal, para evitar a largo plazo el gerrymandering de los partidos. Algunos casos recientes en Wisconsin y Maryland también han hecho hincapié sobre la importancia y persistencia de este problema. En el contexto de “estados rojos” y “estados azules”, es probable que el problema de gerrymandering domine la escena política en los próximos años.