Los desafíos legales del horario de verano

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Llegó el momento del año en el que las hojas se caen, las horas de sombra se extienden, y retrasamos el reloj para ganar una hora de sueño y recuperar meses de horas de luz. Sin embargo, los desafíos legislativos del horario de verano (Daylight Savings Time, DST) pueden modificar nuestras expectativas anuales.

El horario de verano es una creación legislativa. El primer país en implementarlo ampliamente fue Alemania: en 1916, Alemania introdujo el horario de verano para reducir el uso de iluminación artificial y ahorrar energía durante la Segunda Guerra Mundial. Pronto, otros países implicados en la guerra imitaron a Alemania, aunque volvieron al horario estándar una vez finalizada la guerra. En Estados Unidos, el presidente Lyndon Johnson fue quien aprobó la ley del horario de verano en 1966: creó un período de seis meses en el que los relojes se adelantaban una hora en todo el país. Ese período se extendió dos veces, una vez en 1986 y nuevamente en 2005, cuando una nueva política de energía extendió cuatro semanas el horario de verano.

Sin embargo, el horario de verano ha sido objeto de ciertas críticas. El horario de verano puede tener un efecto adverso sobre la salud: según estudios, provoca un aumento significativo de los accidentes cerebrovasculares y paros cardíacos durante los días inmediatamente posteriores al cambio de horario en primavera. Además de los posibles efectos sobre la salud, es probable que el horario de verano no brinde ningún beneficio económico y, de hecho, sea perjudicial. Si bien el objetivo original del horario de verano siempre ha sido reducir el uso de energía, en realidad, puede aumentarlo, especialmente durante los meses de verano en los que es posible que la gente tenga el aire acondicionado encendido durante las horas de luz extendidas.

Como el horario de verano es una creación legislativa, los estados pueden optar por no cambiar el horario mediante la aprobación de leyes. En 2017, solo dos estados (Arizona y Hawái) habían aprobado leyes mediante las que no participarían del cambio de horario, y otros 16 estados estaban considerando leyes que alterarían el horario de verano. A principios de 2018, Florida quiso unirse a la corta lista de estados que no cambian el horario. La “Ley de Horario de Verano (Sunshine Protection Act)”, aprobada por el gobernador Rick Scott, establecerá un horario de verano permanente durante todo el año, siempre que el Congreso apruebe legislación que le dé luz verde a este cambio. Recientemente, California sometió a votación popular una medida en contra del cambio de horario y a favor de un horario de verano permanente, que fue aprobada por la población. Para que se convierta en ley, también debe ser aprobada por una mayoría de dos tercios de la legislatura del estado y por el Congreso. Estos cambios podrían introducir más zonas horarias dentro de los Estados Unidos y requerir una mayor coordinación en materia de viajes y negocios.